Podemos esperar a que ella muera,
pero podríamos morir cualquiera de nosotros...
Lo vi en tus ojos sólo un segundo
la duda y toda la intención del mundo
de mirarme largamente luego de besarnos en la cama
Si no estuviera en lo que estoy -dijiste-
y el silencio se hizo largo pero claro y certero
tu mano jalando la mía disiparon cualquier confusión
Podría morir ella
y tendría que esperar paciente
el duelo, la partida de los otros
Podrías morir tu
y tendría que suplicar para llorar
sobre tu féretro y nuestras flores
y no tendría más remedio que amarla a ella
por haber sido capaz de tenerte y detenerte a su lado
por impedirte estar conmigo justo en este momento
Pero podría morir yo
y entonces nada cambiaría
algún día recordarías mis besos
y escribirías dos líneas sobre ellos
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